Eduardo Navacerrada, gerente de la icónica papelería-librería Navacerrada Pernatel, es un referente en San Sebastián de los Reyes. Este año, mientras la librería celebra su 45 aniversario, Eduardo ha sido nombrado Personaje del Encierro 2024, un reconocimiento a su incansable labor en la preservación de las tradiciones locales. Además de su papel como comerciante, es el creador de Sansepasión. Su trayectoria refleja un profundo compromiso con su pueblo y sus raíces y vamos a charlar con el para descubrir algo más de todo esto.

Eduardo, en primer lugar, felicidades por ser nombrado Personaje del Encierro 2024. ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento tan ligado a las tradiciones de San Sebastián de los Reyes?
Gracias, por la felicitación. Para mí es algo muy especial porque el título de Personaje del Encierro es un honor.
Como nuevo Personaje del Encierro de este año, ¿cuál es el primer recuerdo que
tienes relacionado con el encierro de Sanse?
El primer recuerdo que tengo del encierro es de cuando era un crío, con mi familia, en la puerta de la Plaza. La emoción que se vivía en ese momento, ver a los corredores con esa pasión, esa adrenalina que se te contagia aunque no estés corriendo… es algo que nunca se olvida. Luego, a medida que fui creciendo, las fiestas se fueron ampliando, y también lo hizo mi comprensión del encierro, pero te diré que el primer recuerdo fue con muy pocos años, junto a mi familia.
¿Has corrido alguna vez delante de los toros?
Muy poco. Corrí una vez un encierro de rejones, que bueno, fue casi insignificante porque apenas lo recuerdo (risas). Luego, corrí en un encierro Chiqui con el hijo de un amigo mío. De hecho, tenemos la foto por ahí, en el archivo, que la hizo Antonio Vega. Fue una experiencia muy buena.
Tu relación con la Asociación Cultural El Encierro ha sido muy cercana y duradera. ¿Cómo comenzó esa conexión y qué papel ha jugado la Asociación en tu compromiso con las tradiciones de Sanse?
Bueno, entré en la Asociación después de haber estado en la Peña San Sebastián. Lo bueno de la Asociación Cultural El Encierro es que realiza actividades culturales muy interesantes, como el calendario, los premios de fotografía y el nombramiento del Personaje del Encierro. También está el premio de relatos, al que llegan bastantes escritos sobre el encierro, y hay un jurado bastante competente con personas muy influyentes en el mundo del relato. Cada año surgen nuevos relatos, y es muy interesante. Además, en la Asociación, cada uno cumple con su cometido, lo que para mí es muy enriquecedor.

«Celes ha atendido a cuatro generaciones: abuelos, padres, hijos y nietos. Conoce a las familias, dialoga, y es imposible que alguien que no esté en el negocio diariamente pueda suplir eso.»
Para los que no lo sepan, eres el gerente de una de las papelerías-librerías más antiguas de la Zona Norte de Madrid, Navacerrada Pernatel, que este año cumple 45 años. ¿Cómo ha sido el viaje desde que la librería abrió sus puertas?
Bueno, la librería la abrió mi hermana Celes con apenas 19 años, muy joven. Yo participé en esa apertura mientras estudiaba. Tengo recuerdos muy bonitos, porque atender al público siempre me ha atraído. Me encanta hablar con la gente y estar con ellos, y eso es lo que hace un comercio: estar con la gente. Claro, vendemos, comerciamos, hacemos lo que tiene que hacer un negocio, pero también nos involucramos con las personas. Me gusta estar cerca de ellas.
A lo largo de tu carrera como kiosquero, librero, etc., ¿quiénes han sido tus grandes referencias o mentores?
Cuando montamos el negocio, consideramos varias opciones, entre ellas una ferretería, una tienda de ropa de niños o una papelería-librería Al final, optamos por la papelería-librería, pensando que tendríamos menos artículos que en una ferretería u otro negocio, pero no fue así (risas). Aquí salen productos hasta por debajo de las estanterías. En los inicios, teníamos amigos libreros en Madrid, la familia de Ricardo, quien trabajaba en el Ayuntamiento de Sanse y nos echaron una mano. También recuerdo con cariño a nuestro gran amigo Santiago, un kiosquero de Plaza Castilla, que nos apoyó con la prensa. En el camino, hemos hecho muchos amigos. A día de hoy, tengo amigos comerciales que se han jubilado y siguen viniendo a las fiestas de San Sebastián de los Reyes a visitarnos. Nosotros también vamos a verlos a ellos.
Sabemos que Navacerrada Pernatel ha sido más que una
librería y papelería; ha sido un punto de encuentro para muchos vecinos de
Sanse. ¿Cómo crees que ha evolucionado el papel del pequeño comercio en Sanse a lo largo de estas décadas?
Sí, como dices, es un punto de encuentro. Muchas veces, los clientes vienen un poco a conversar. Hoy en día, cada vez más personas necesitan hablar porque se sienten solas, y nosotros intentamos abrir nuestras puertas a todos. No siempre logramos satisfacer a todo el mundo, pero es nuestro trabajo intentarlo. Respecto a la evolución del pequeño comercio, creo que muchas veces nos desviamos hacia la venta de otros productos que no están relacionados con nuestro negocio principal, lo cual puede ser un error. Si tienes una librería, no puedes vender cosas que no tienen nada que ver con ella, porque al final diversificas demasiado y la gente realmente no busca eso. Creo que el error del pequeño comercio está en querer abarcar demasiado.
En un tiempo donde las grandes superficies y el comercio en línea dominan el mercado, ¿qué crees que hace que Navacerrada Pernatel siga siendo un lugar especial para los vecinos de Sanse?
Las grandes empresas y lo digital ofrecen mucho, Pero cuando lo pides, no siempre lo tienes al momento, en el pequeño comercio, normalmente, sí. El potencial que tenemos nosotros es el trato personalizado hacia el cliente. Si hacemos un descuento se lo damos a cualquiera que llega por la puerta. No buscamos clientes a través de ofertas; si tenemos un descuento, lo tenemos, y son mis clientes habituales los que se benefician primero. Para nosotros, el cliente que entra por la puerta es nuestro cliente. No buscamos atraer clientes con ofertas, sino mantener a aquellos que ya tenemos. Si el comercio grande cierra o cambia de lugar, no importa tanto, si cerramos nosotros los barrios se quedan vacíos, pierden vida, no es fácil echar el cierre para nosotros.
Este año es especial porque tu hermana Celes, una persona clave en la tienda, se jubila. ¿Qué legado deja Celes en la librería y en los vecinos? ¿Podrías contarnos alguna anécdota que resuma su dedicación y pasión por el negocio familiar?
¿Anécdotas… ? Celes siempre ha sido el motor y la cara visible de la tienda. Ella conoce a todos los clientes, habla con ellos, los escucha, y además es una gran vendedora. Ha sido el pilar principal de la librería, de hecho, es la promotora de la misma. Para mí, va a ser duro porque va a dejar un vacío que no vamos a poder llenar, aunque Mariam, Isa y yo lo vamos a intentar, por supuesto. Celes ha atendido a cuatro generaciones: abuelos, padres, hijos y nietos. Conoce a las familias, dialoga, y es imposible que alguien que no esté en el negocio diariamente pueda suplir eso. Yo me enfoco más en el conocimiento del producto en papelería, pero ella domina prensa, librería y papelería, y además conoce a los clientes mejor que nadie. Sin duda, será duro continuar sin ella.

Además de tu trabajo en la librería, también eres el fundador de la editorial Naperma, que ha dado voz a autores locales y ha promovido la cultura de Sanse. ¿Qué te motivó a fundar la editorial?
La editorial Naperma se creó con la idea de publicar obras relacionadas con San Sebastián de los Reyes. La primera publicación fue un cuento titulado «Así Nació Sanse» de Emilio Saavedra, ilustrado por Fernando Corella. Este libro tuvo una gran acogida y creo que es muy importante, especialmente para los niños del municipio, porque cuenta la historia de Sanse de una manera accesible para ellos. Este año lo hemos reeditado. También en el inicio fue muy importante la edición de el primer libro de los «Episodios de la Historia de Sanse» de Santiago Izquierdo, el archivero, muy querido y comprometido con la investigación del pueblo. Santiago estará con nosotros en las fiestas para hablar con los vecinos sobre la historia de Sanse y responder a sus preguntas.
«Episodios de la historia de Sanse» de Santiago Izquierdo G. Bárcenas, «Viajes en globo» de Esteban Cano, diferentes titulos de Emilio Saavedra, y «Los desvaríos de Sirona» de Patricia Izquierdo son algunos de los títulos más destacados de Naperma. ¿Podrías contarnos qué tienen en común estos libros y qué representan para ti como editor?
Sí, además de los libros de Santiago Izquierdo, hemos editado otros títulos, como novelas y relatos, casi siempre de autores locales, cercanos a nosotros. Todos estos libros tienen en común esto que son de vecinos y amigos de Sanse. Editar estos libros me llena de orgullo, porque sé que contribuyen a mantener viva la cultura fuera de las grandes editoriales.
¿Hay alguna obra que te haya marcado de manera especial durante el proceso de publicación?
Sin duda, las obras locales, porque la editorial se creó con ese propósito. También la reciente novela de Emilio Saavedra «La batalla infinita» o «Viajes en globo» de mi gran amigo Esteban Cano. Cada uno de los libros tiene un significado especial para mí, todos me encantan.
¿Cuáles son los planes para Naperma? ¿Tienes algún proyecto editorial en marcha para los próximos meses?
Sí, tengo varias propuestas que han llegado a nosotros, y seguramente para mediados o finales de octubre comenzarán a salir. Este año hemos tenido un parón en la edición. Queremos retomar la actividad y empezar a editar los manuscritos que tenemos pendientes, que están en proceso y listos para ver la luz en este próximo trimestre.
«Me gusta estar, colaborar y aportar mi granito de arena. Nunca he buscado que una idea sea reconocida como mía, sino que si se hacen cosas, sean buenas y apoyarlas.»
«Pasión por lo nuestro» es el lema de Sansepasión. Además
de Navacerrada Pernatel y la editorial Naperma, este es un portal que creaste
para mantener vivas las tradiciones de Sanse y que ahora relanzas. ¿Cómo nació la idea de Sansepasión y qué te motivó a lanzarlo?
La primera vez que lo lanzamos, la intención era que fuera un portal para el pequeño comercio, el comercio de barrio, el comercio de proximidad, afín a un municipio donde las buenas noticias fluyan. De las malas nos enteramos rápidamente, pero son las buenas las que debemos dar a conocer. Prefiero dejar las malas noticias atrás, pero creo que es importante conocer las buenas porque, al final, si tienes buenas noticias durante el día, al final de la semana estarás más contento. Este portal se creó con la intención de destacar lo que hacen los comercios locales, las propuestas que ofrecen, y las buenas noticias que nos da nuestro Ayuntamiento y nuestras asociaciones.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los retos de Sansepasión y cómo imaginas que evolucionará en los próximos años?
Cuando lo lanzamos anteriormente, creció rápido, quizá demasiado. Ahora queremos relanzarlo de manera más básica y colaborativa, nutriéndolo de secciones con calma, según las necesidades de los comercios, habitantes y ciudadanos. Queremos ir despacio, haciendo encuestas colaborativas, entrevistas como esta, y manteniendo el portal abierto para que crezca lentamente y se amplíe con el tiempo. No sabemos a dónde nos llevará, pero sobre todo queremos hablar de nuestro pueblo, de lo bueno, de nuestras pasiones, de nuestros vecinos… de ahí el eslogan «Pasión por lo nuestro».
Muchos vecinos te conocen no solo por la librería, sino también por tu implicación en la vida cultural y social del municipio. ¿De qué manera te ha influido Sanse y sus tradiciones en tu forma de ver el mundo?
He estado mucho tiempo dedicado a asociaciones, eventos culturales y colaborando con el Ayuntamiento. No me refiero al Ayuntamiento en sí, sino a eventos que se realizan en el municipio. Me gusta estar, colaborar y aportar mi granito de arena. Nunca he buscado que una idea sea reconocida como mía, sino que si se hacen cosas, sean buenas y apoyarlas. Sin embargo, es cierto que dedicar tiempo a estas actividades te resta tiempo de tu familia y trabajo. Ese tiempo es de mi hermana, de mi mujer, porque si no estoy en el trabajo, estoy en la asociación, y eso implica muchas horas que no estás donde deberías estar.
¿Y eso te pesa o estás orgulloso de haber sacrificado ese tiempo?
Al final, es un orgullo. Cuanto más te involucras, más tiempo y recursos inviertes, y eso se traduce en menos tiempo para otras cosas, como el trabajo y la familia. Pero es algo que haces para tu pueblo, algo que no es cuantificable. No se trata de valorar el tiempo o el dinero, simplemente aportas lo que puedes. Es un poco altruista; tienes que estar ahí si quieres. Hay mucha gente como yo, que quiere colaborar y participar.

«El tiempo es lo más importante en la vida, y muchas veces lo gastamos trabajando en cosas que no siempre merecen la pena. Lo que más merece la pena es tu familia, tu vida, tu tiempo. Lo demás no importa tanto.»
Recientemente has experimentado la alegría de convertirte en abuelo. ¿Cómo ha cambiado esta nueva etapa tu perspectiva de la vida?
Sí, estoy más feliz por ser abuelo, sin duda. Estoy encantado de tener una nieta tan bonita, pero en realidad mi forma de vivir sigue siendo la misma. Vivo por los demás, por mi hermana, mis sobrinos, mi mujer, mis hijas, mi nieta, mis amigos… Me encanta estar ahí para ellos. Así que, aunque ser abuelo es una alegría inmensa, sigo siendo el mismo, con el mismo entusiasmo por la vida.
¿Has pensado en el legado que quieres dejar en la librería, en Sansepasión o en Naperma?
El legado que quiero dejar es simple: que la gente sea feliz, que todos estén bien, que cuiden de sus seres queridos, que vivan felices. El trabajo es una aventura, la vida es una aventura, y lo que más importa son nuestros seres queridos. No hay otra cosa más importante. Todo lo demás es insignificante. Ser feliz es lo más importante en la vida.
Ya para finalizar, y de una forma más general, mirando al futuro, ¿cuáles son tus sueños y próximos proyectos?
Mi próximo proyecto es tener más tiempo para vivir mi vida. Nada más. El tiempo es lo más importante en la vida, y muchas veces lo gastamos trabajando en cosas que no siempre merecen la pena. Lo que más merece la pena es tu familia, tu vida, tu tiempo. Lo demás no importa tanto. Hay que tener lo suficiente para vivir bien, con dignidad, y eso es todo.
Bueno, y ahora sí que sí, para terminar, si pudieras hablar con aquel joven que empezó este proyecto hace 45 años, ¿qué consejo le darías después de todo lo que has vivido y aprendido?
Le diría que trabaje sus horas, pero que no se exceda. Todas esas horas extra que inviertes en el trabajo son horas que pierdes con tu familia, con tus amigos, con tu vida. Y no es necesario. En las grandes empresas, trabajas tus ocho horas y ya está. En los negocios propios, trabajamos 16 horas para sacarlos adelante, y no tiene sentido. Al final, es más óptimo disfrutar de la vida y trabajar menos horas. Descansar y pasar tiempo de calidad con tu familia te hace más productivo. Creo que es mejor trabajar ocho horas bien que catorce horas mal. Y eso lo sé ahora.
Bueno, Eduardo, ha sido muy especial poder entrevistarte y te doy las gracias por tu sinceridad.
Muchas gracias a ti.
Dani Vázquez para Sansepasión