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Los Inspectores. Diez años de rock, energía y actitud. La banda más potente estuvo de cañas con nosotros.

Este año Los Inspectores cumplen diez años y lo celebran como mejor saben: subiéndose al escenario. La banda tiene además una relación especial con San Sebastián de los Reyes, donde nació y donde volverá a tocar por partida doble estas fiestas, los días 25 y 31 de agosto en la Plaza de la Constitución.

Así que quedamos con ellos para tomar unas cañas, hablar de música y recordar cómo tres chavales que se conocieron en primero de ESO acabaron convirtiéndose, diez años después, en una de las bandas más reconocibles de las fiestas de Sanse.

Y como estamos de cañas, empezamos por lo importante.

Para empezar, ¿qué queréis tomar?

Curro: Una cerveza de barril.

Potter: Una Coca-Cola Zero, porfa.

Salme: Una cerveza con limón.

Hay una película que a mí me marcó mucho, The Doors, de Oliver Stone, y en ella hay una escena que siempre me ha gustado especialmente. Suena de fondo Alabama Song (Whisky Bar) y los músicos van presentándose al montar en un avión antes de salir de gira, diciendo su nombre, edad y qué instrumento tocan dentro de la banda. Todos van contestando menos Jim Morrison, que solo dice: «Soy Jim». ¿Quiénes son Los Inspectores?

Potter: Soy Potter, tengo 34 años y toco el bajo.

Salme: Soy Salme, tengo 34, toco la batería.

Curro: Soy Curro, tengo 33 y soy el cantante y guitarrista.

¿Cómo os juntasteis y qué hizo que decidierais montar una banda juntos?

Potter: Nos conocimos en primero de ESO, íbamos a la misma clase y nos juntamos porque era lo que había, jajaja. Aprendimos juntos y con 14 años dimos nuestro primer concierto. Era mi sueño.

Salme: Eso mismo. Compartimos clase en primero y segundo. Potter y Curro ya tocaban de antes y me transmitieron, junto a otras personas, esa pasión por escuchar e idolatrar a bandas de rock gigantes, principalmente AC/DC… Supongo que con 12 años empiezas a desarrollar más a fondo tu identidad y el escuchar música nos definió.

Aprendí a tocar la batería usando los bolis como baquetas, y la primera vez que toqué una fue en el pueblo de Potter, tocando durante un fin de semana en bucle Highway to Hell con él y nuestro colega Alberto. Ese mismo año, 2005, montamos una banda junto a Curro y empezamos tocando versiones de canciones míticas de grupos que nos gustaban. Recuerdo una felicidad inmensa cada vez que ensayábamos.

Curro: Es tal cual dicen mis compañeros. Realmente Potter y yo ya tocábamos juntos desde primero de ESO, éramos guitarristas y nos molaba pasar el tiempo juntos. Luego Salme se puso a la batería y el ir juntos a clase y tener gustos en común nos hizo juntarnos.

Lo más importante para mí es que fue y sigue siendo todo muy natural, como si el destino lo hubiera querido.

Sois músicos técnicamente muy buenos, tenéis un repertorio enorme y defendéis canciones muy diferentes. ¿Por qué Los Inspectores no hacen canciones propias? ¿Nunca os ha picado el gusanillo de decir «vamos a escribir nuestras propias canciones»? ¿O ya lo habéis hecho?

Potter: Con este grupo que hicimos en el instituto, Carbono 14, hicimos nuestras canciones, sacamos varias maquetas y un disco. De hecho, uno de nuestros últimos coletazos fue tocar en 2016 en La Marina con Boni, de Barricada, y con La Fuga. O sea, que hubo un momento en el espacio-tiempo en el que Salme, Curro y yo tocamos un día versiones al mediodía en la plaza y, por la noche, canciones nuestras en La Marina.

Salme: Estuvimos con la banda un total de 11 años y la disolvimos porque queríamos hacer cada uno música diferente. Durante todos estos años hemos estado en varios proyectos, pero cada uno por separado.

Creo que los tres sentimos que hacer canciones juntos es una experiencia que ya hemos vivido y quemado. A veces lo hemos comentado porque no es la primera vez que nos lo preguntan y siempre nos ha parecido rarísimo si lo hiciésemos.

Curro: Creo que la idea de la banda está muy clara. Nosotros ya compusimos juntos y, a día de hoy, lo hacemos por caminos separados. Todo esto así nos gusta, no veo razón para cambiarlo, pero nunca se sabe. Si surge, que fuera por accidente, sería nuestro estilo.

Tocáis canciones de Los Rodríguez, Tequila, Pereza, Hombres G y muchos otros artistas. ¿Cómo conseguís que una canción que todo el mundo conoce termine sonando a Los Inspectores?

Potter: Pues mira, la movida es que siempre hemos tocado de una manera, que es como paleolítica y contundente. De ahí no salimos, porque no nos interesa mucho. Viva la emoción.

Salme: Los tres tocamos con la misma intención porque hemos aprendido juntos. Con intención me refiero a intensidad, dinámica, tempo… y ser estilísticamente simples, contundentes y efectivos. Sin mucha floritura y pensando en el conjunto más que en nuestro propio instrumento.

Siempre ha sido así. Es un idioma que hemos creado los tres sin darnos cuenta desde el principio. Digamos que somos una especie de mente colmena.

Curro: Muchas de las bandas que hemos versionado desde pequeños eran power trío. Eso se nota. Necesitamos y entendemos cómo llenar los huecos siendo solo tres.

Después de diez años, hay canciones que habréis tocado cientos de veces. ¿Cuál no os cansáis nunca de tocar? ¿Y cuál estáis deseando retirar, pero el público no os deja?

Potter: Yo, por muchas veces que toqué Al amanecer, de Los Fresones Rebeldes, no me canso. A ver, la tocamos poco, pero bueno, han sido muchas veces. Es de mis canciones favoritas de la vida.

Una que se me hace más cuesta arriba es Hace calor, la cual me negaré a llamarla Mucho mejor.

Salme: A mí me hace gracia La chica ye-yé. Es divertida de tocar y a la gente le encanta, tenga la edad que tenga. Cadillac Solitario me suele producir una sensación rara.

Curro: Yo me lo paso genial con todas, y Cadillac Solitario o Proud Mary me encanta tocarlas siempre.

¿Cómo construís el repertorio? ¿Pensáis primero en lo que os gusta tocar a vosotros o en lo que sabéis que va a funcionar con el público?

Potter: Pensamos en canciones súper universales para alguien que ha vivido en España, bajo la influencia de la radio y todo eso. Son canciones de las que todo el mundo conoce el estribillo.

De hecho, es una risa comprobar cómo hay gente que dice las palabras más famosas del estribillo y ves que el resto se les empieza como a disolver en la boca, jajaja.

Salme: Un mix entre ambas. La norma es que nos guste y que la gente la conozca lo suficiente para que la cante y la baile.

Tenemos un bloque de unos 40 temas que lleva inamovible desde 2016 y que son patrimonio de la música española o mundial. Sabemos que hay muchas canciones, algunas míticas y otras éxitos más recientes, que podrían funcionar con el público, pero por cuestiones de estilo o de no sentirnos identificados con ellas no las tocamos.

Curro: La realidad es que solemos improvisarlo el 90 % de las veces. Acordamos algunos temas de inicio, después yo tiro de riffs o, con la mirada, nos decimos lo que hace falta.

Los Inspectores sois un power trío. ¿Qué tiene de bueno y qué tiene de complicado ser solamente tres músicos encima del escenario?

Potter: Mmm… joder, para mí de bueno tiene todo… pero solo si es con Salme y con Curro, si no, no. De malo no tiene nada.

A lo mejor con alguien más podríamos tocar, por ejemplo, Aquí no hay playa, porque si la guitarra se dedica a la melodía, pues se queda un poco calva la canción. Contrataría a alguien que toque la guitarra en Aquí no hay playa. Le daría un bocadillo.

Pero en el resto de canciones, solo los tres.

Salme: De complicado tiene que hay que ir todos a una y en partes más instrumentales hay que ser muy borrico para que la cosa funcione y, como dice Potter, no quede calva.

Creo que el ser tres nos beneficia mucho en relación con nuestra manera de tocar. También un trío simplifica la toma de decisiones y los conflictos. Creemos también que sobre un escenario es la formación perfecta a nivel estético.

Curro: Para mí es todo perfecto, suena y es lo que tiene que ser. Somos músicos «agresivos» a la hora de tocar. No echo nada en falta, hemos perfeccionado el estilo poco a poco.

¿Los tres vivís de la música? ¿Tocáis además en otras bandas o tenéis otros trabajos?

Potter: Yo creo que todos tocamos con todo el que nos llama, si nos cuadra. O sea que sí, tocamos individualmente con más gente. Y yo, pues, por ejemplo, tengo un trabajo entre semana. Me gusta estar activo.

Salme: Sí, vivo de la música. Siempre ha sido un hobby y algo ligado a hacer con colegas, sin mucha pretensión más allá de pasarlo bien, pero la vida y el tiempo han hecho que nos podamos dedicar a ello.

Aparte de Los Inspectores, toco con más gente de manera profesional y doy clases particulares de batería. También tengo mi propia banda con amigos, donde componemos nuestras canciones.

Curro: Sí. Aunque estudié Psicología, llevo desde los 24 dedicándome a ello plenamente como autónomo. Doy clases y toco.

¿Dónde ensayáis y cómo son ahora los ensayos de Los Inspectores? ¿Seguís disfrutando de ellos o, a estas alturas, hay más negociación que música?

Salme: Los Inspectores no ensayamos. Podré contar unos cinco ensayos en estos diez años, jajajaja. Si algo no funciona musicalmente, lo hablamos un momento y lo intentamos corregir en el siguiente concierto.

Curro: Es tal cual como dice Salme. Cuando montamos la banda, preparamos una barbaridad de temas; luego los hemos ido perfilando, pero en directo.

Habéis tocado en diferentes localidades, pero San Sebastián de los Reyes tiene un peso especial en vuestra historia. ¿Qué significa Sanse para Los Inspectores y qué os une a Sanse?

Curro: Es el lugar de nacimiento del grupo y, a nivel personal y emocional, una conexión con su gente indescriptible. Les debemos todo, y tocar en las fiestas es el momento más esperado del año para nosotros.

Y la pregunta obligatoria: ¿os imagináis otros diez años juntos? ¿Os veis en 2036 celebrando los veinte años de Los Inspectores?

Curro: Sin duda. Creo que podríamos hacerlo siempre.

Potter: Eso Es.

Gracias a Los tres por vuestro rato.

Los Inspectores: ¡Gracias!

Dani Vázquez para Sansepasión