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Julia Guillo, presidenta de ACENOMA, empresaria y madre. Charlamos con una líder que impulsa el tejido empresarial desde su experiencia y compromiso

Cuando pensamos en hacer el número uno de la revista de Sansepasión, teníamos claro que queríamos entrevistar a algunas de las mujeres más potentes de Sanse, que son muchas. Yo personalmente pensé en entrevistar a Julia Guillo con la idea de que la gente la conozca mejor y vea que detrás de cargos relevantes de la vida pública de una ciudad como la nuestra hay personas. Julia es cercana, simpática y muy expresiva, con mucha vida y muchas ganas de vivir, y lo contagia. En mi opinión, quizás por eso, y por saber rodearse de las personas adecuadas, ha llevado ACENOMA a otro nivel. La entrevistamos el día de su cumpleaños porque Julia no para de trabajar, nunca.

Antes de hablar de empresas y de ACENOMA, ¿quién es Julia Guillo? ¿Cómo te definirías como persona?

Me considero una persona trabajadora, honesta y muy comprometida. Yo vengo de una familia humilde, mis padres son extremeños y ellos me inculcaron, que lo más importante era trabajar, pero siendo honrado y poder mirar siempre a la gente a la cara. He trabajado en muchas cosas para salir adelante, incluso compaginándolo con mis estudios. Empecé en la Volvo, ahí conocí a mi marido, de hecho. Luego estuve varios años en otra empresa de servicios y finalmente me animé a montar mi propio negocio. Esa cultura del trabajo y el esfuerzo me ha acompañado toda la vida.

He vivido prácticamente siempre entre Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. Aquí he formado mi familia, he creado mi empresa y es en Sanse donde quiero seguir aportando todo lo que pueda. Me siento muy orgullosa de mis raíces y de haber construido todo lo que tengo con trabajo y esfuerzo, nadie me ha regalado nada.

Diriges una empresa con más de 200 trabajadores, eres presidenta de ACENOMA y además madre. ¿Cómo se consigue encontrar el equilibrio entre lo laboral y lo personal?

No es fácil, pero siempre he intentado que el tiempo que dedicaba a mis hijos fuera tiempo de calidad. Cuando ya eran mayores, les pregunté si habían sentido mi ausencia por culpa del trabajo y su respuesta fue uno de los momentos que más han marcado mi vida. Me dijeron: «Mamá, tú siempre has estado cuando has tenido que estar».

Eso me dio mucha tranquilidad porque siempre he intentado que, aunque trabajara muchas horas, ellos sintieran que podían contar conmigo. Ser mujer empresaria y madre exige muchos sacrificios, pero cuando quieres a tu familia encuentras la forma de estar donde realmente hace falta. Yo llegaba agotada de muchas horas de trabajo y, aun así, les ayudaba con las tareas, los escuchaba, procuraba anotar y tener claro cuándo tenían exámenes, cuándo salían de excursión, etc. Hay que organizarse para estar en todo.

Emprender nunca ha sido fácil. Si pudieras dar un consejo a alguien que está pensando en emprender en San Sebastián de los Reyes, ¿cuál sería?

Le diría que crea en sí mismo y que esté dispuesto a entregar su tiempo porque emprender no es un camino fácil, pero sí es apasionante.

También le diría que nunca piense que hay trabajos por encima o por debajo de uno. Cuando monté Clean4You venía del mundo de la administración y, de repente, me vi ayudando en limpiezas de obra, haciendo todo lo que fuera necesario para sacar adelante la empresa. Nunca se me han caído los anillos para adaptarme a cualquier circunstancia. Creo que un empresario tiene que estar dispuesto a hacer aquello que también pide a sus trabajadores. Me refiero, difícilmente vas a llevar una empresa, por ejemplo, de limpieza, como es la mía, si no sabes limpiar o si no estás dispuesto a limpiar. Siempre hay que controlar lo que ofreces a los clientes y conocer bien lo que haces.

Y otro consejo muy importante es que no emprenda solo. Que aprenda a delegar, que a veces es difícil, pero es la clave del éxito, delegar en otras personas. Tienes que conocer a gente que haya recorrido ese camino u otros caminos… Por eso también creo que es muy importante el mundo asociativo.

¿Qué te llevó a aceptar el reto de presidir ACENOMA y qué significa para ti representar a los empresarios de la zona norte de Madrid?

Como te decía, siempre he creído en el asociacionismo. Cuando fundé mi empresa lo primero que hice fue hacerme socia de todas las asociaciones que pude porque entendía que compartir experiencias era una forma de crecer y de estar acompañada.

Aceptar la presidencia fue una manera de devolver parte de todo lo que yo había recibido durante estos años. A ver, yo, cuando me meto en algo, me involucro de lleno y la presidencia lleva mucho trabajo, pero voy a seguir. No sé cuánto tiempo, pero el tiempo que esté voy a seguir entregándolo todo de ti.

¿Cómo llevas ser una persona pública, que te conozcan por la calle?

Bien, a ver, yo nunca he querido ser protagonista. De hecho, al principio me costaba muchísimo salir en los medios porque soy una persona bastante reservada. Siempre digo que el protagonista tiene que ser el socio, la empresa o la persona a la que estamos ayudando. Nosotros estamos para trabajar, no para salir en la foto. De hecho, intento seguir esa pauta: aparecer solo cuando me toca. Por ejemplo, cuando organizamos jornadas de formación, yo presento, pero el protagonismo tiene que ser de los ponentes, de los socios, no de la junta directiva, esa es mi opinión.

Por otro lado, a veces cansa y te apetece recuperar tu intimidad, subirte a una barra a bailar y que no digan: «Mira, la presidenta de ACENOMA». Risas.

Desde tu experiencia, ¿cuáles son hoy las principales preocupaciones de los empresarios y comerciantes de San Sebastián de los Reyes?

Vivimos un momento de muchos cambios. Nos preocupa la digitalización, el relevo generacional, encontrar personas comprometidas y que el comercio tradicional siga teniendo vida.

Siempre digo que cuando un comercio cierra una persiana, una calle pierde vida. Los comercios, los bares y los negocios de proximidad hacen que una ciudad sea más segura, más cercana, más humana. Tenemos que cuidarlos porque forman parte de nuestra identidad y apoyar de manera más firme al que quiera mantenerlos o quiera emprender. No por eso creo que no hay que apoyar otros modelos que generan riqueza, empleo como los grandes centros comerciales, yo creo que hay cabida para todos.

ACENOMA lleva más de 50 años apoyando al tejido empresarial. ¿Qué puede aportar hoy la asociación a un empresario que todavía no os conozca?

Puede aportar acompañamiento, formación, información y, sobre todo, personas.

Muchas veces un empresario necesita simplemente hablar con alguien que ya ha pasado por su misma situación. Nuestro trabajo consiste en conectar personas, generar oportunidades, defender nuestra postura ante entidades públicas y conseguir que los socios se conozcan y conecten entre ellos creando oportunidades de negocio.

Siempre se habla de digitalización, sostenibilidad o inteligencia artificial. ¿Qué retos crees que marcarán el futuro de nuestras empresas?

Tenemos que adaptarnos continuamente. La tecnología, la inteligencia artificial o la transformación digital ya forman parte del presente y tenemos que aprovecharlas.

Pero también creo que no podemos perder el trato humano. La tecnología debe ayudarnos a ser mejores empresas, pero nunca a olvidarnos de las personas, del trato cercano, humano. Creo que quien trabaje en ambas direcciones será el que pueda mantenerse dentro de estos cambios. Siempre ha habido cambios en la sociedad, hay que adaptarse.

Como presidenta de ACENOMA, ¿cómo te gustaría que evolucionara el tejido empresarial de nuestro municipio en los próximos años?

Me gustaría ver una ciudad con comercios vivos, empresas fuertes y cada vez más emprendedores.

Y también creo que tenemos que abrir los brazos a todas las personas que vienen a trabajar y a emprender. Hoy muchos de los nuevos negocios los están poniendo personas que llegan de otros países. Si vienen con ganas de trabajar, de crear empleo y de formar parte de San Sebastián de los Reyes, tenemos que ayudarles igual que ayudamos a cualquier otro empresario. Integrar ese talento también es construir una ciudad mejor.

Al final, lo importante es que todo el que quiera aportar, crecer y generar actividad económica encuentre aquí un lugar donde hacerlo, que se sientan apoyados y ayudados.

En los momentos más difíciles, que seguro que los ha habido, ¿qué es lo que te ha ayudado para seguir adelante?

Te ayuda pensar en tu familia, tienes que seguir. He pasado momentos muy duros. Recuerdo especialmente cuando mi marido sufrió un ictus y mi empresa acababa prácticamente de empezar. Tenía dos hijos pequeños y una empresa que sacar adelante. Fue muy duro.

Fueron años muy complicados, pero nunca pensé en rendirme. Siempre digo que nadie me ha regalado nada. Todo lo que he conseguido ha sido trabajando con constancia, positividad y rodeándome de buenas personas y creyendo que siempre hay una forma de salir adelante.

Cuando termina la jornada y dejas a un lado la empresa y ACENOMA, ¿cómo es Julia Guillo en su día a día?

Soy una persona muy familiar. Me gusta viajar, bailar, salir de cena con mi familia, disfrutar de la gente que quiero, el tiempo con ellos es mi motor.

Aunque mucha gente me vea como empresaria o presidenta de ACENOMA, ante todo soy una persona normal. Me gusta salir a tomar algo con tranquilidad, disfrutar de mi familia y vivir con naturalidad. Los cargos son circunstanciales; la persona siempre permanece.

Dentro de unos años, cuando se hable de Julia Guillo, ¿cómo te gustaría que te recordaran?

Me gustaría que me recordaran como una buena persona. Si además piensan que fui una mujer trabajadora, honesta y que ayudé a otras personas a crecer, que ayude a la aporté a la asociación, me sentiré satisfecha.

Los cargos, las responsabilidades, pasan. Lo que perdura, yo creo, es la huella que dejas en la vida de los demás y además este tipo de puestos son sin ánimo de lucro y de manera desinteresada, para ayudar, para colaborar con los demás.

¿Qué le dirías a aquella Julia joven que empezaba su camino?

Le diría que siga creyendo en sus valores y que no tenga miedo. Habrá momentos muy difíciles, pero también muchas satisfacciones.

Y le diría otra cosa: que disfrute del camino. El trabajo es importante, pero la familia, las personas que te quieren y los pequeños momentos de la vida lo son todavía más.

Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría trasladar a los empresarios, comerciantes y vecinos de San Sebastián de los Reyes con motivo de las fiestas?

Que disfruten de nuestras fiestas y que aprovechen estos días para descubrir todo el talento que tenemos en San Sebastián de los Reyes.

Detrás de cada comercio, de cada bar, de cada empresa y de cada emprendedor hay una historia de esfuerzo, de ilusión y de muchas horas de trabajo. Si apoyamos a quienes cada mañana levantan la persiana, estaremos construyendo una ciudad más viva, más fuerte, más segura y con más futuro para todos. Y que lo pasen fenomenal, que disfruten de los suyos, que bailen, que se rían, que al final eso es lo que nos llevamos.

Muchas gracias por atendernos, Julia, gracias.

Gracias a vosotros, os deseo mucha suerte en el reinicio de este proyecto y apoyaré o ayudaré en todo lo que pueda. Gracias.

La sensación al tener una conversación de este tipo con Julia es la de haber aprendido algo que, aunque parezca básico y simple, es muy real: hay que esforzarse, hay que caminar al lado de otra gente, hay que hacer comunidad, hay que apoyarse, dialogar, respetarse, encontrar soluciones y, muchas veces, a base de errores, aprender. Si no lo intentas, si no fallas, no vas nunca a aprender y seguirás fallando, pero seguirás.

Acabo la entrevista con ganas de avanzar y de continuar el camino con más ganas, más motivado, y es ahí cuando entiendo por qué Julia Guillo es la presidenta de ACENOMA.

Dani Vázquez para Sansepasión